Constructivismo o teoría constructivista

Se puede decir, que el aspecto constructivista del aprendizaje puede situarse en oposición a la instrucción del conocimiento, puesto que cada persona rehace su propia experiencia interna y subjetiva de la realidad. En este sentido, la instrucción del aprendizaje postula que la enseñanza o los conocimientos pueden programarse, de modo que pueden fijarse de antemano los contenidos, el método y los objetivos en el proceso de enseñanza. Básicamente el constructivismo es el modelo que mantiene una persona, tanto en los aspectos cognitivos, sociales y afectivos del comportamiento, y no es un solo el producto del ambiente ni un simple resultado de sus disposiciones internas, sino también una construcción propia que se va originando día a día como resultado de la interacción de estos dos factores.

 

Es por ello, que esta forma de aprendizaje supone una construcción que se realiza a través de un proceso mental que conlleva a la adquisición de un conocimiento nuevo. Pero en este proceso no es solo el nuevo conocimiento que se ha adquirido, sino la posibilidad de construirlo y adquirir una nueva aptitud que le permitirá generalizar su pensamiento. En consecuencia, el conocimiento no es una copia de la realidad, sino una construcción del ser humano que se realiza con los esquemas que la persona ya posee, es decir, con los conocimientos previos. No obstante, la contribución de Vygotsky ha significado que el aprendizaje no se considere como una actividad individual, sino más bien social, donde se aprecia la importancia de la interacción social en el aprendizaje. Además, se ha comprobado que el estudiante aprende más eficazmente cuando lo hace en forma cooperativa. También, la enseñanza debe individualizarse en el sentido de permitir a cada estudiante trabajar con independencia y a su propio ritmo, y para esto es necesario promover la colaboración y el trabajo grupal.

 

Asimismo, el constructivismo educativo plantea un paradigma en donde el proceso de enseñanza se percibe y se lleva a cabo como proceso dinámico, participativo e interactivo del sujeto, de modo que el conocimiento sea una auténtica construcción aplicada por la persona que aprende; además se aplica como concepto didáctico en la enseñanza orientada a la acción. Potencialmente, a partir de los conocimientos previos de los educandos, el docente guía a los estudiantes para que logren construir conocimientos nuevos y significativos, siendo ellos los actores principales de su propio aprendizaje. Cabe destacar, que un sistema educativo que adopta el constructivismo como línea psicopedagógica se ubica en llevar a cabo un cambio educativo en todos los niveles o fases que pasa el estudiante. Para finalizar, los objetivos del constructivismo son:
  1. Que el estudiante construya su propio aprendizaje y favorezca el proceso de metacognición.
  2. Que el aprendiz seleccione y transforme la información, y la construya en hipótesis y tome decisiones basándose en una estructura cognitiva.
  3. Que el aprendizaje de la persona sea un proceso activo.
  4. Que el individuo funde nuevas ideas o conceptos basados en sus conocimientos anteriores.
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